La gran originalidad de la comedia cuyo protagonista es el "figurón" consiste en que siendo como es el galán el personaje que en la comedia de capa y espada repreenta el dechado de todas las virtudes, valor, nobleza y apostura, se convierte en este caso por sorpresa en una caricatura de esas mismas virtudes.
El lindo es un galán presuntuoso y afectado, también provinciano, que ve en su persona perfecciones que nadie reconoce. Se trata de una de las comedias más hilarantes de nuestro teatro, en la que Agustín Moreto reúne todos sus tesoros: la comicidad de situaciones y la comicidad verbal, junto con lo más acendrado de su poesía lírica, y un enredo de un mecanismo perfecto.