Leonor ha entablado relaciones amorosas secretas con Don Juan después de dos años de súplicas por parte de éste. Lisarda, hermana de Leonor, descubre el enredo y decide ayudar a su hermana disfrazándose de criada, dado que su hermano Sancho ha vuelto de la guerra y vigila y controla la vida de sus hermanas muy de cerca. Por otra parte Don Juan es ayudado por su amigo Octavio, también recién llegado de la guerra, y que igualmente se disfraza de criado para ayudarle en su empresa amorosa.
A causa de este falseamiento de personalidades surge el equívoco; Lisarda cree haberse enamorado de un criado y más tarde confundirá a Octavio con Don Juan creyendo así que se ha enamorado del amante de su hermana. Por igual situación desconcertante pasará Octavio. Este, creyendo que se ha enamorado de una criada y confundiendo luego a Lisarda, de quien ya está enamorado, con Leonor, cree haberse enamorado de la amante de su mejor amigo, Don Juan.
A partir de aquí una serie de malentendidos, disfraces y enredos acabará complicando la situación con la colaboración de Celio, criado de Don Juan y también de Ursino, padre de Don Juan, para terminar tras múltiples equívocos en un feliz final de comedia calderoniana.