Año 1598. Asistimos a los últimos días de la vida de Don Juan, un Don Juan viejo, cansado y temeroso de la muerte, aunque nunca arrepentido. A su vez, también el rey Felipe II de España agoniza en su palacio. Ambos se desvanecen, viven enfrentados y a la vez unidos por su destino. Don Juan delira herido hacia la muerte en compañía de su mujer, Doña Elvira, y su sirviente, Esganarell. Retrocederá en el tiempo, justo al suceso que provocó su muerte: su última conquista.
Don Juan en los infiernos nos revela a nuestra querida España como profundo caldero de cultura, tradición y modernidad. Una obra donde podemos encontrar la más pura seducción del mal junto a la mayor belleza de las palabras, el mito frente al ser humano, el drama junto a la comedia. Su forma en la exposición del mito y su contexto aportan la mirada crítica tan necesaria para nuestro tiempo. Don Juan podrá ser cuestionado o no, condenado o salvado, pero con toda seguridad es motivo de controversia apasionada.
Tres últimas jornadas plagadas de personajes, intrigas, engaños, crímenes y traiciones, donde Esganarell, contrafigura moral de su amo, será más que simple testigo de todo cuanto aconteció en la dolorosa relación entre Don Juan y Doña Elvira.